Blog de la Escuela Latinoamericana de Canto, especializada en la educación de la Voz de Contratenor - Director: Mtro. Lic. Fgo. Daniel Guzmán - Fonoaudiólogo - Cantante Lírico - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Contacto: contratenorguzman@yahoo.com.ar - WhatsApp: 1558641236

06 mayo 2012

UNIDAD FUNCIONAL RESONANTE: LOS SONIDOS ÓSEOS "humming"

PLATÓN:"cantar, es poner al unísono el aire del entorno con el aire interior"

Cuando emitimos sonidos óseos, hacemos cantar toda la estructura corporal bajo el efecto de una vibración equilibrada de la laringe. Esta voz de conducción ósea tiene un lugar preponderante en el canto. La tonicidad aumenta cuando se ha adquirido la verticalidad corporal (alineación). El oído interno se comporta como una verdadera central de energía. Llena las áreas temporales de energía proporcionada por las estimulaciones que le llegan de la cóclea a la que se añaden las del utrículo, ampollas de los conductos semicirculares y del sáculo. Los estímulos de origen vestibular de localización más difusa, son ampliamente reforzados mediante todas las reacciones que ellos mismos desencadenan. Cuando la verticalidad ha sido alcanzada, los efectos antigravitatorios aumentan y el tono es mayor cuanto más eficaz es la lucha contra la gravedad. En esa posición vertical, el tronco se mantiene derecho y el tórax está abierto, de modo que la piel de la superficie anterior del cuerpo está a su vez estimulada mendiante sacudidas acústicas que aumentan de ese modo la carga cortical a nivel de las áreas parietales.
A través de las actuaciones imbrincadas de la cóclea sobre el vestibulo, del vestíbulo sobre el cuerpo y del cuerpo sobre el tono se perfila una perspectiva bien distinta de la postura.
En esa actitud postural la parte anterior de la laringe se coloca sobre la cara anterior de la columna vertebral, mientras que el esófago es traído hacia abajo por su inserción en el ligamento diafragmático. Si el sujeto se mantiene derecho, la columna vertebral se elonga debido a que la curva dorsal se desdibuja.
Los músculos y ligamentos que unen las vértebras entre sí se estiran y se tensan de manera que la columna vertebral se comporta como una columna compacta, como hecha de una sola pieza y se pone a vibrar libremente bajo el efecto de las incitaciones de la laringe.
En esa posición ideal la laringe cambia toda su dinámica de emisión, se pone en resonancia la estructura ósea y es ella la que canta.En esa postura la calidad de la voz cambia absolutamente se hace más vibrante, cálida y armoniosa.
Cantar bien significa dejarse llevar por el control de la laringe y de la respiración, o sea permitir que estos operen fisiológicamente. Las regulaciones laríngeas se efectuan mediante el oído; entonces las CV se benefician de su verdadera tensión al mismo tiempo que, en función del registro, la laringe encuentra su sitio sobre la columna cervical. La laringe trabaja y se desplaza pero de manera natural y fisiológica. Recordemos que todos los músculos del cuerpo están bajo el control del laberinto. Los fascículos motores del nervio vago favorecen las contrarreacciones de regulación mediante la actuación de los fascículos mesencefálicos.
Cuando emitimos correctamente, la laringe se desliza hacia la parte anterior de la columna cervical, que excitada por las vibraciones transmitidas a la laringe mediante las CV, se pone a cantar. La columna impone su presencia introduciendo resonanacia específica relacionada con la estructura ósea.
Cuando un cantante produce un sonido óseo puede sentir que esa voz está en la máscara, en el vértex, sobre los dientes, entre los ojos, etc. Ese sonido se puede producir de varias maneras.
La primera y más importante es despertar la sensación propioceptiva a través de la boca cerrada y desde la verticalidad, la columna estará totalmente erguida y la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. Los labios están cerrados y la mandíbula cae libremente. La lengua descansa en la base de la boca por ende desciende. Este sonido sordo al no poder salir por el canal bucal se irá hacia la nariz.
Conclusión: si este sonido no puede salir por la boca decimos que emana del cuerpo, mediante la excitación de la columna vertebral gracias a la laringe que se apoya en las vértebras cervicales. El sonido da la impresión de salir por detrás de la nuca.
Una vez integrado este sonido a boca cerrada seguirá la otra etapa de emisión ósea pero con la boca abierta y la faringe cerrada.
Para esto el vértice del dorso de la lengua tocará y se apoyará sobre el paladar duro casi a nivel de los premolares. Es interesante en estas etapas poder lentamente integrar la propiocepción.
La faringe está muy dilatada porque la lengua está colocada hacia adelante y arriba, pero cerrada por la parte dorsal (pegada al paladar).
La columna alineada se pone en vibración consiguiendo que la onda vibratoria se expanda por toda la caja del cráneo. Los músculos tensos y los ligamentos tirantes aseguran una unidad funcional resonante.
Cuando esa oclusión se produce, es fácil abrir la boca dejando la faringe cerrada y en esa posición estamos listos para emitir la voz ósea. Esta segunda etapa permite desvincular los movimientos linguales de los mandibulares. La lengua baja cuando se abre la boca y sube cuando se cierra.
Aconsejo practicar la voz ósea en intensidad moderada y sin forzar; emitiendo estos sonidos óseos diariamente se reequilibra también la respiración de manera que no haya empuje. El acto respiratorio depende del comportamiento de la laringe, hay una estrecha relación entre movimiento laríngeo y el paso del aire en la respiración.

Lic. Daniel Guzmán
Fonoaudiólogo MN 8815 MP4697
Doctorando en Fonoaudiología
Docente de la Facultad de Medicina USAL